¿Qué puede salir mal en el último minuto en la etapa de comunicación del mensaje y qué se puede hacer para evitarlo?

 

¡El gran día ha llegado! ¡Presentemos nuestro proyecto profesional a nuestra audiencia o presentemos el resultado final de nuestros esfuerzos académicos a nuestros profesores!

Cuando de repente…

  • El Power Point que planeamos presentar no se abrirá;
  • Olvidamos todo lo que teníamos que decir;
  • Perdimos el cable;
  • El sonido es ruidoso;
  • La voz falla;
  • Interrupción

Naturalmente dejamos que los nervios tomen el control.

 

El entrenamiento para hablar en público nos da herramientas que nos permiten controlar nuestros nervios y mantener la seguridad incluso en situaciones imprevistas.

 

¿Nos sentimos tan nerviosos que nos consideramos incapaces de entrar en el escenario o en la sala incluso después de toda la preparación? Aunque son aterradores, estos incidentes pueden ocurrirle a cualquiera en una situación de presión.

Sin embargo, aunque nos sentimos completamente incómodos y nerviosos, no podemos permitir que estas sensaciones nuestras destruyan todo nuestro esfuerzo hasta que lleguemos aquí! Debemos recordar entonces que estas son situaciones NORMALES.

No podemos evitar totalmente que estas situaciones ocurran, sin embargo hay algunas recomendaciones que si las seguimos podremos controlar mejor la situación. No todos nuestros trucos se pueden aplicar a todas las circunstancias, siempre dependen:

  • Sobre el tipo de evento en sí;
  • Sus posibilidades de acceso;
  • Tu contexto.

Sin embargo, las pequeñas soluciones y detalles a menudo serán suficientes para resolver los pequeños problemas que surjan en ese momento.

Centrarse en la solución y no en los problemas que surgen nos ayudará a ser más fáciles de resolver.

Todos sabemos la importancia de nuestra preparación teórica y práctica:

  • Hablar en público en un ambiente profesional;
  • Hablar en público para la comunidad académica;
  • O incluso la presentación de un proyecto o idea en un entorno informal.

En otras palabras, saber bien lo que vamos a decir o hacer, en sí mismo nos permite tener una seguridad que será positiva en situaciones de estrés. La sabiduría aliada a la planificación nos permite tener una confianza que nos ayudará a hacer frente a lo imprevisto.

El dominio del tema y el saber hacer de la técnica de hablar en público, nos da la seguridad de avanzar con éxito en nuestra presentación, incluso si surgen algunos imprevistos. Nos permite mantener la calma, el sentido de la realidad, volver a una respiración tranquila y segura y un tono de voz firme y no tembloroso.

  • Fallo en el powerpoint
  • Computadora atascada
  • Lapsus de memoria
  • Pérdida de la línea de razonamiento

 

En primer lugar, debemos recordar que siempre debemos comprobar por adelantado que todo está en su lugar y listo para comenzar nuestra presentación, porque esta confirmación posterior nos da algo de tiempo para corregir cualquier error que podamos detectar.

Si lo hacemos con poca antelación, o sólo en el momento de la presentación, estaremos más nerviosos si algo no funciona y tendremos que bajo presión y delante del público, tratar de resolverlo. Deberíamos entonces comprobar varios puntos:

  • Si tenemos soporte de presentación deberíamos comprobar que funciona correctamente en diferentes dispositivos.
  • Si nuestra presentación se hace en un ordenador distinto al nuestro, debemos asegurarnos de que los archivos son compatibles y se abrirán en ambos ordenadores.
  • Si tenemos un MacBook y hemos preparado toda nuestra presentación en ese dispositivo, debemos recordar probar la presentación en Windows, ya que puede que no podamos conectar nuestro ordenador al proyector.
  • Si es posible, deberíamos acceder a la sala o al escenario unos minutos antes del gran momento y comprobar si la conexión funciona correctamente.
  • Si necesita una conexión a Internet, compruebe si la conexión funciona correctamente.
  • Si necesitamos usar altavoces externos para reproducir algún audio debemos asegurarnos de que el sonido no sea ruidoso.

 

Los imprevistos en la oratoria nos ponen en una situación muy estresante. Asegurarnos de que toda nuestra presentación sea completamente funcional nos dará la tranquilidad necesaria.

 

Otro incidente común de último minuto que puede ocurrir es el olvido repentino. Aunque hay mucha preparación para este gran momento, e incluso si tenemos una estructura bien planeada para nuestro discurso, pueden ocurrir lapsus.

Para ayudar en estos momentos, podemos elegir tener con nosotros un soporte digital o en papel que nos permita seguir algunos temas para no perder la línea de razonamiento, o para volver más fácilmente a través de palabras clave a donde estábamos.

 

Una buena opción sería tener una tabla con los puntos principales en los que queremos centrarnos, para que si olvidamos lo básico, tengamos al menos ese apoyo.

Una tableta nos permite crear notas y desplazarse si hay un discurso largo que lo requiera, y a través de la práctica, podremos usar esta herramienta discretamente. Debemos prestar atención a la carga del dispositivo que a diferencia de las hojas tiene esta condición.

Aunque las hojas de papel pueden ser una alternativa, creemos que no son tan viables como los medios digitales. Son más automáticas, más intuitivas y sobre todo nos permiten tener las manos más libres y no requieren que cambiemos de página todo el tiempo. Esta sobriedad que nos permite lo digital, nos hace pasar una imagen más limpia y la existencia de ese soporte pasa más desapercibida.

 

Es importante destacar que, en muchos casos, el uso de este apoyo no será posible.

El uso de un medio de memoria puede ser muy útil, pero su uso debe ser puntual y discreto.

 

En esta situación, la mejor alternativa será detenerse unos segundos para respirar y comenzar tan pronto como recordemos uno de nuestros puntos para empezar desde allí. Por supuesto, esta es una opción indeseable y es por eso que la formación en medios de comunicación y oratoria nos permite tener más seguridad y control de cualquier situación imprevista en el escenario. Estos servicios nos entrenan, nos dan un conocimiento totalmente aplicable y práctico y también ofrecen mayores posibilidades para que nuestras mentes no se queden en blanco en ningún momento de nuestra charla pública.

Uno de los incidentes más comunes, que es totalmente condicionante en situaciones de discurso público, es la aparición de la ansiedad. Estas situaciones no pueden evitarse totalmente, sin embargo tenemos la oportunidad de aprender a controlarlas y tener un control total de nuestra presentación en todos los ámbitos, no dejándonos afectar por situaciones externas y menos aún por el condicionamiento de nuestra mente.

Por encima de todo, debemos ser mentalmente conscientes de ello:

  • Tenemos PODER;
  • Tenemos CONOCIMIENTO;
  • Tenemos entrenamiento;
  • Capacidad total para subir al escenario y tener éxito desde el principio hasta el final.

Creer que somos capaces es un gran paso para brillar en el escenario y debemos expresarlo no sólo con una confianza verbal en el contenido del pasado, sino también con un lenguaje corporal que va en contra de lo que decimos, controlarlo es sumamente importante porque tiene el poder de denunciarnos claramente, y el exceso de control puede ayudar a ocultar la tensión en la que finalmente nos podemos encontrar.

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