¿Cómo adaptar el guión para tener en cuenta la entonación necesaria?

 

Una de las más famosas charlas de Ted, dirigida por Julian Treasure, nos habla de un mundo en el que creamos y consumimos sonido. Este mundo en el que conscientemente nos apropiamos del sonido en los más diferentes ambientes.

De hecho, el sonido es un componente fundamental del discurso, por lo que, por ejemplo, al realizar vídeos de calidad para la promoción digital, el autor del discurso utiliza herramientas específicas como:

  • Micrófono;
  • Transmisores de sonido;
  • Receptores de sonido;
  • Grabadoras de audio.

Hay varios puntos que el sonido toma en consideración:

  • El volumen;
  • La velocidad;
  • El timbre;
  • El tono;
  • El ritmo.

El uso de dispositivos permite que el sonido tenga más calidad, como un mayor alcance y menos ruido.

El guión que elaboremos para nuestro discurso, ya sea en vídeo o ante un público, debe tener en cuenta la variación de sonido que utilizaremos estratégicamente.

Así como en una tesis académica hago un análisis de los patrones que identifican los temas principales de mis entrevistas, también debemos analizar las variaciones que caracterizan las diferentes partes de nuestro mensaje.

 

¿Cómo introducir variaciones en el habla?

Hay tres puntos que considero esencial seguir para que estas variaciones se introduzcan y cumplan su propósito. Hagamos entonces nuestra planificación de la variación centrándonos en resaltar las partes individuales:

  • El texto completo;
  • El párrafo;
  • La pregunta.

En cuanto al texto completo, lo primero que debemos hacer es seleccionar algunas frases. Dos, tres o más dependiendo del contenido y la duración del discurso. Estas frases deben ser las que tengan más sentido para nuestro discurso y que defiendan y reflejen plenamente nuestro propósito. Una vez que los hayamos elegido, los resaltaremos con un color a subrayar para saber que en ese momento, en esa frase, tendremos que elevar el tono de voz para garantizar más impacto y variaciones en el mensaje.

Entonces debemos encontrar en cada párrafo una palabra que sea realmente importante y subrayarla con otro color. Aquí podemos moderar, por ejemplo, la velocidad para que el público sienta más de estas palabras específicas.

Cada pregunta que se hace en el curso del discurso debe ser subrayada en otro color. Aquí también podemos cambiar la entonación para asegurar más énfasis, más impacto en el discurso.

 

Al enfatizar con el color resaltaremos los puntos donde queremos dar más énfasis

 

El momento “sorpresa” del discurso, es decir, nuestra gran revelación, puede ser marcado por ejemplo con un punto negro específico junto a la línea.

Mientras que si usamos el humor, un arma posiblemente muy poderosa, podemos entonces colocar tres puntos bajo la secuencia donde se encuentra ese soporte.

 

Todas estas notas nos ayudarán:

  • Para guiar la entonación de nuestro discurso;
  • Facilitando la fluidez oral;
  • Reforzando nuestra confianza, ayudando en la comunicación no verbal.

Es importante recordar que cuando producimos un vídeo con fines promocionales en casa o en el estudio, a diferencia de los actos públicos preparados para ese fin, puede que no dispongamos de las herramientas necesarias para grabar el sonido de forma eficaz.

Podemos enmarcar un video con mala calidad de sonido al mismo nivel que los títulos inapropiados, como mencionamos antes. Tanto cuando proporcionamos malos títulos como cuando producimos video de mala calidad de sonido somos muy perjudiciales para nuestra actuación en general, ya que los del otro lado seguramente perderán la atención en nuestro discurso, el interés en nuestra oferta y, en consecuencia, quedaremos desacreditados.

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