¿Cómo se escribe un guión con rasgos estilísticos que te permitan destacarlo como un buen comunicador?

 

El discurso

Como hemos mencionado en artículos anteriores, toda aparición pública que prevea un discurso debe estar totalmente preparada, ya sea la preparación/formación de nosotros mismos, nuestra confianza y nuestra forma de actuar, pero también la preparación del guión que servirá de guía a lo largo de nuestro discurso.

El nombre de diccionario del habla se define como ”Toda situación que implique una comunicación dentro de un contexto determinado y se refiere a quién habla, para quién y sobre lo que se habla”.

Por lo tanto, no sólo se considera como tal el hecho de hablar en público que incluye la evaluación. Hay varios contextos en los que deberíamos estar preparados para hacerlo:

  • Ceremonias;

Es la boda de nuestra hermana, queremos hacer un bello discurso que eche un vistazo a las diversas situaciones que vivimos. Deberíamos preparar toda la situación de manera que nos haga quedar bien.

 

  • Momentos académicos;

Estamos compartiendo ideas para el trabajo académico, debo dar mi opinión y darle un apoyo sólido, justificarlo.

 

  • Evaluaciones académicas;

Esencial para dominar el tema de mi discurso, ya sea en la fase de presentación o ya en la fase de preguntas y respuestas.

 

  • Entrevistas de trabajo

Quiero ser contratado por esta empresa y como tal estaré preparado ya sea en términos de conocimientos, el puesto o la empresa, así como lo que mis habilidades contribuyen a la mejora de su equipo.

 

  • Discursos familiares;

Quiero que defendamos juntos una idea, debo saber de qué hablo y cómo hablo. 

 

Todos estos momentos son de aparición pública, sin embargo no todos ellos prevén un guión, porque algunos de ellos son situaciones inesperadas, sin embargo cuando nos damos cuenta de la mejor manera de comunicarnos, verbalmente y no verbalmente, en video o en texto, nos sentimos mucho más seguros cualquiera que sea la situación que se presente.

 

Recursos estilísticos – ¿Cuáles? ¿Cómo usarlos?

Tenemos varias maneras de enriquecer nuestra actuación como comunicadores, y el uso de recursos estilísticos es realmente una excelente herramienta para cautivar a nuestra audiencia y hacer nuestro discurso mucho más interesante y fluido. Sin embargo, como mencionamos antes la preparación es demasiado importante para dejar todo al momento, por lo que debemos hacer la preparación de nuestro guión ya con esos recursos incluidos.

 

El uso de recursos estilísticos al comunicarnos en público da dinamismo a nuestra presentación y cautiva a la audiencia.

 

El guión puede y debe ser trabajado para que haya mayor confianza en la transmisión de nuestras ideas clave. Al involucrar a la audiencia en una historia con personajes, de manera narrativa, podemos contar una historia convincente, en la que usamos recursos estilísticos para hacer nuestro discurso apasionante.

  • Personificación;
  • Hipérbole;
  • Metáfora;
  • Antítesis;
  • Pregunta retórica;
  • Entre tantos otros.

Una vez que conocemos los recursos estilísticos que queremos utilizar en nuestro discurso, podemos empezar a preparar el guión ya con esa orientación si queremos incluir o no en nuestra presentación pública, para reforzar nuestro mensaje. Básicamente, son estratagemas que podemos usar en el discurso para provocar alguna reacción en la interpretación de nuestra audiencia.

 

“El recurso estilístico es una forma expresiva de expresar una idea o de traducir creativamente una realidad dada”.

 

La gente se conecta a historias, a comparaciones, a exageraciones, se intriga con preguntas dejadas en el aire e incluso la confrontación con ideas apostatadas les hace pensar. En este sentido, el uso de estos recursos estilísticos será un gran punto positivo en nuestra presentación! Haremos la diferencia y haremos que nuestro público recuerde nuestro discurso, sobre todo utilizando estos soportes para cautivar al público.

 

La preparación de un guión debe hacerse de forma meditada y organizada para crear un buen flujo de discurso de ideas.

Veamos un ejemplo de cómo podemos utilizar cada uno de estos recursos y lo que son/representan.

 

Personificación

Atribuye sensaciones, sentimientos, comportamientos, características y/o cualidades que son esencialmente humanas a todo lo que no lo es.

  • “El sol se despertó feliz.”
  • “Hacía tanto calor que la estatua incluso sudaba.”
  • ”Mi tesis brilló tanto el día que la defendí.”
  • “Mi casa estaba súper feliz cuando llegué.”
  • “Mi computadora estaba ansiosa con tantos artículos para escribir.”

No necesito usar específicamente ejemplos ya conocidos o creados en Internet, puedo y debo crear mis propias frases, basadas en el contexto de mi presentación pública, mis experiencias o mis conocimientos.

 

Hipérbole

Expresar nuestra idea de manera exagerada, por ejemplo, describirnos inicialmente en una entrevista de trabajo para una institución con la que realmente queremos trabajar, entre otras situaciones.

  • “Cruzo los océanos buscando soluciones”.
  • “Voy a ir hasta el fin del mundo para obtener esa maestría”.
  • “Para ganar este concurso yo dirijo mundos y fondos”.
  • “Correría maratones interminables para alcanzar una meta profesional que todos me dirían que es imposible.”

La hipérbola es una figura retórica muy utilizada para transmitir una idea de intensidad mediante expresiones intencionadamente exageradas. El propósito es magnificar o exagerar la verdad de los hechos.

Metáfora

De manera estratégica y mediante una comparación subjetiva, este recurso estilístico permite acercar dos entidades diferentes a partir de una característica similar entre ellas. Veamos cómo podríamos aplicar la metáfora en la introducción de la defensa de un trabajo universitario como tesis de maestría:

  • “En primer lugar, me gustaría destacar que este proyecto era un laberinto, en el que la salida parecía imposible por las diversas perspectivas que presentaba el análisis de mis resultados. En este laberinto en el que me encontraba, tuve que preguntarme varias veces si renunciaría a encontrar la salida. Pero estaba seguro de que había uno, así que no dejé de caminar hasta que lo encontré”.

Antítese

Por otro lado, la antítesis – la exhibición de ideas opuestas – también puede ser utilizada como una forma de cautivar al público al que nos comunicamos. Supongamos que estamos en una entrevista periodística, en la que presentamos nuestra empresa inmobiliaria, que presta servicios de apoyo en la búsqueda de alquileres bajos de casas. Podríamos empezar el discurso de la siguiente manera:

“Nuestra empresa entendió desde el principio que encontrar una casa a buen precio es una luz en la oscuridad. Cada vez más, los propietarios de viviendas tienden a ver el alquiler turístico como la opción más viable, por lo que alquilar a precios permisibles parece poco realista en sí mismo”.

Aquí “la luz en la oscuridad” transmite la idea de que realmente era algo muy difícil de lograr, no hay luz en la oscuridad, es decir, es algo aparentemente casi imposible.

 

La cuestión retórica

La última figura estilística que se presenta aquí es la pregunta retórica (formulación de una frase interrogativa sin esperar una respuesta), que ya se ha destacado en el articlo anterior sobre los portadores de mensajes para reforzar el mensaje.

Una pregunta retórica está dirigida principalmente a:

  • para expresar una crítica social;
  • estimular al interlocutor a reflexionar;
  • para aumentar la conciencia del interlocutor;
  • enfatizar una idea.

Vea cómo podría aplicarse como introducción en un guión específico para un discurso de presentación personal como una persona joven hoy en día.

 

Una pregunta retórica no prevé ni pide una respuesta. Por lo general, la persona que hace la pregunta sabe incluso la respuesta, pero su intención es hacer que el público piense o se inquiete con la pregunta.

“Para tantos jóvenes, como parte de una generación que respira digital en la era de los teléfonos inteligentes, hay una constante necesidad de compartir contenidos cada vez que se hace un viaje. ¿Qué sentido tiene viajar si no voy a compartir dónde he estado y lo que he hecho?

 

Así que dejamos aquí varios recursos que podemos utilizar desde la etapa inicial de la preparación de los guiones y que sin duda los enriquecerán. Al hacerla más dinámica, completa e impactante, sin duda podremos ganar la atención de nuestro público y sobre todo marcar la diferencia. ¡Úsalos!

 

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