Los portadores de mensajes en la transmisión de ideas

 

Todos los grandes comunicadores tienen su propio mensaje de apoyo y los refuerzan. En primer lugar, es esencial entender que hay tres fuertes portadores de mensajes que podemos considerar.

Para retener estos componentes empecemos por visualizar un banco de tres patas como referencia, en este caso representan lo que nuestros tres soportes deben:

  • La historia;
  • Estadísticas;
  • Bytes de sonido;

¿Qué pasa si nos apoyamos en el banco sin una de nuestras piernas? … Exactamente lo que pasaría con nuestra presentación.

La primera pierna que sostiene el asiento son las historias

Las buenas historias estimulan el cerebro y ayudan al orador a comunicarse con su audiencia, de ahí la importancia de la narración de historias porque nos permite comunicarnos a través de ellas.

Los tipos de narración clave son:

  • historias personales (humanizarlas);
  • Sobre otras personas;
  • historias que implican éxito;
  • O que impliquen el fracaso de productos o servicios;

La magia de las historias aumenta la curiosidad y hace que el público se sienta involucrado en nuestro discurso.

 

¡Deberíamos intentar, siempre que sea posible, incluir un desafío!

La audiencia se conecta con historias que implican un desafío que al final tuvo éxito. Temas complejos como la raza, la etnia y la demografía pueden ayudar realmente a transmitir el mensaje, mientras que el uso de la creatividad en la resolución de los desafíos contribuye a un momento totalmente atractivo con la audiencia.

La narración de historias permite al público sentirse involucrado, especialmente cuando se trata de un desafío que ha sido superado con éxito.

La segunda pata que sostiene al banco son las estadísticas

 

La famosa teoría de la persuasión de Aristóteles define el logos como uno de los componentes clave de la persuasión y lo considera el argumento de la razón. Los logotipos se refieren a las estadísticas como la fuente de un contexto impactante que provoca una poderosa reacción en el público. Aquí la idea es hacer uso de las estadísticas en la comunicación. Sin embargo, no debemos hablar sólo de números aleatorios en el habla. Aquí la clave es hacer los números más personales, enmarcarlos y describirlos específicamente para que la audiencia pueda entenderlos.

 

Las estadísticas como soporte nos permiten manejar nuestro propio discurso mientras simultáneamente probamos algo.

 

El tercer y último tramo del banco imaginario son los bytes de sonido:

Hablamos de palabras sueltas o frases cortas que expresan mi mensaje de una manera particularmente memorable, porque me permite comunicarme con impacto. Debemos destacar algunos de los bytes de sonido más importantes:

 

Palabras fuertes

Destruido, demolido, expulsado, extinguido. Muchas son las palabras que por su fuerza añaden enfoque a nuestro mensaje.

 

Clichés

Hay ciertas palabras o frases de moda que se han repetido tan a menudo que se han trivializado. “La unión hace la fuerza; alegría contagiosa; golpeando la misma llave; dando el aire de su gracia”. El uso de estas frases puede ser una ventaja ya que se quedan en la cabeza de la audiencia y además de aliviar el discurso también contribuyen a una comunicación estratégica del mensaje.

 

Humor

A veces es difícil distanciar una nota humorística de intentar ser un comediante, en nuestro caso es muy importante que se mantenga la profesionalidad, por lo que aquí se aplica su uso con moderación y sentido común. El uso de este recurso es muy ventajoso porque el humor ayuda:

  • para llamar la atención del público;
  • para comunicarse con el impacto;
  • para cautivar al público,
  • para generar empatía e interés en el contenido.

Compartir algo que me hace reír con mi público puede tener sentido, ayudando a romper la barrera de la monotonía y potenciando mi actuación porque podré transmitir de una forma más atractiva, enfatizando mi mensaje más en relación con lo que sucede convencionalmente.

 

Preguntas retóricas

Cuando hacemos una pregunta retórica el objetivo no es obtener una respuesta, sino dejar a la gente en la instrucción, para reflexionar sobre ella. A priori el comunicador ya sabe la respuesta a esa misma pregunta. Su uso persuadirá, llamará la atención, y puede ser usado para expresar una ironía, enfatizar una idea o incluso cuestionar un dogma. Esto nos permite crear una variedad en la entrega de nuestro mensaje.

 

Referencias de la cultura pop

Al hacer referencias a la cultura pop como hablar en libros conocidos, películas con personajes o líneas inolvidables (incluso podemos referirnos a ellas) está contribuyendo a ampliar el impacto de nuestro mensaje. Esto hará que nuestra audiencia apele a sus recuerdos, lo que le llevará a involucrarse más en la presentación.

En resumen, hay varios recursos que podemos utilizar para comunicar nuestro mensaje con impacto, podemos y debemos hacer uso de ellos para destacar como comunicadores.

 

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