¿Cómo ajustar el mensaje como comunicador en las entrevistas de trabajo?

 

Las entrevistas de trabajo, ya sea frente a un panel de empleadores o entrevistas individuales, son la combinación de una presentación personal con nuestro conocimiento como profesionales.

Aunque la estructura de la entrevista puede ser muy diversa, dependiendo de la empresa, el área y también del propio reclutador, hay caminos universales que podemos tomar para transmitir un mensaje claro y seguro preparando nuestro discurso adecuadamente.

Debemos estar preparados para usar estratégicamente las habilidades blandas que consideramos más importantes. Hay peticiones que aparecen varias veces en este contexto de reclutamiento: “háblenos de usted”; “¿cuál considera que es su punto fuerte?”; “¿cuál es su valor añadido para la empresa?”; “¿dónde se ve dentro de 5 años?

Estos son ejemplos de temas en los que siempre exploraremos nuestras habilidades más importantes para hacer llegar nuestro mensaje y tratar de involucrar a la audiencia, en este caso al empleador.

Cuando nos sumergimos en nuestras respuestas usando las habilidades blandas que queremos, no debemos sólo referirnos a ellas, sino explorar cómo usamos esas habilidades blandas en el trabajo, el voluntariado o la vida académica para superar los obstáculos que surgen en el camino. No sólo debemos decir que tenemos características persuasivas, sino explicar cómo esto nos ha ayudado a superar diversas situaciones de manera profesional o incluso personal:

  • Podemos decir más bien: “el hecho de tener capacidad de persuasión ha permitido cerrar varios contratos en las anteriores empresas donde trabajé”.
  • En lugar de decir “soy proactivo, amable y atento con el cliente”, podemos decir más bien que ser proactivo y tratar siempre de encontrar las mejores soluciones para nuestro cliente nos ha hecho convertirnos en profesionales de confianza y referencia.

 

Puntos a seguir para el éxito en las entrevistas de trabajo

Currículum

Conocer todo lo escrito en nuestro currículum es esencial, ya que el reclutador utilizará este apoyo como hilo conductor de la entrevista. Haciendo una lectura cronológica y cuestionando cómo cada una de las experiencias te enriqueció. Ya sea que se trate de experiencia laboral, de tener doble nacionalidad y hablar dos idiomas con fluidez, de haber vivido en otros países o incluso de ser un buen abogado y un escritor de éxito.

 

Desafío – Superación – Storytelling

Al igual que con las técnicas utilizadas para hablar en público, debemos crear una historia personal en la que presentemos un desafío y cómo lo superamos, para dejar a nuestro reclutador impresionado por lo creativos y audaces que podemos ser a la hora de afrontar los contratiempos utilizando nuestras habilidades.

Las historias de superación nos permiten transmitir a nuestro público la idea de que no hay imposibilidades, todo depende de nuestro esfuerzo por hacerlas completamente realizables.

Cuando hablamos de desafíos, nos referimos a situaciones en las que hemos tenido dificultades ya sea en el trabajo, en la búsqueda de empleo, en la solicitud de ingreso a las universidades, durante el tiempo de voluntariado o en cualquier otro desafío personal. Podemos y debemos dar ejemplos contando nuestra historia de éxito en la superación del reto:

  • “Tuve 2 entrevistas académicas muy cerca de acceder a dos cursos de maestría diferentes. El hecho de que fuera organizado y metódico hizo que la elección fuera sólo mía. No me satisfizo que me pusieran sólo en el que menos me gustaba, sólo porque no demostré suficientemente mi valor y habilidades en la entrevista. Así que fui aceptado en ambos y pude seleccionar el que mejor se ajustaba a mis intereses”.

 

  • “Era bastante complejo entrar en la asociación voluntaria que yo quería, pero mostrando mis habilidades personales de manejo del tiempo y la dinámica de grupo, fui aceptado. Poco después, mis habilidades de liderazgo se hicieron evidentes y hoy soy la persona responsable de toda la logística humana”.

 

  • En el trabajo recibimos varios proyectos muy exitosos, que aumentaron considerablemente el flujo de trabajo. El hecho de que sea flexible en términos de tiempo y me adapte a las necesidades de la empresa ha hecho que dos de estos proyectos sean nuestros mayores clientes hoy en día.

 

Relatos lógicos y secuenciales

Construir nuestra presentación de una manera atractiva nos permite captar el interés de nuestro reclutador y al mismo tiempo les permite capturar nuestra esencia como seres humanos.

Cuando preparamos bien la entrevista, podemos demostrar tranquilamente todos nuestros puntos positivos y crear una buena dinámica, esto nos ayudará a llegar a cualquier público que queramos alcanzar.

 

Al informar sobre hechos o logros debemos seguir el método STAR -Estado, Tarea, Acciones y Resultado. Siguiendo esta orden, transmitiremos claramente la idea de cómo proceder en tal situación sin olvidarnos de mencionar ninguno de los puntos.

  • Situación: Descríbala y especifique la situación.
  • Tarea: Mostrar cuál era o era nuestra función.
  • Acciones: Lo que hicimos en tal situación. Cómo actuamos y qué métodos o habilidades usamos para lograr los resultados propuestos.
  • Resultado: La consecuencia de nuestra acción. Tanto para usted como para la compañía o institución donde ocurrió esta situación.

En la oratoria, la preparación y organización es muy importante, y el método STAR nos permite organizar nuestra línea de pensamiento en la descripción de situaciones específicas.

Aunque STAR es la técnica de comunicación por excelencia de las entrevistas de trabajo puede ser utilizada en cualquier campo, ya sea académico, para el reclutamiento en grupos artísticos o realmente en el campo laboral. Nos permite hacer una organización secuencial más correcta de la situación que nos lleva a narrar el evento tal como fue, sin perder el hilo. Esta organización mental de la narración nos permite, de forma organizada, centrarnos en los puntos esenciales que realmente nos destacan, como:

  • Nuestro poder de resolución de problemas;
  • Cómo lidiamos con el estrés;
  • Cómo nos enfrentamos a los imprevistos;
  • Cómo trabajamos contra reloj;
  • ¿Cuáles son nuestras contribuciones a una empresa;
  • ¿Cuáles son nuestros puntos fuertes para un equipo?

Todo esto lo demostraremos con ejemplos prácticos siguiendo esta línea de razonamiento. En otras palabras, no voy a decir simplemente:

“Soy muy importante en la organización de un equipo”, voy a demostrarlo.

Más bien, debo decir que en una situación de exceso de tareas del equipo que yo dirigía, mi acción (mi poder de organización y distribución de tareas) hizo que a pesar de esta adición, el resultado fue que todo fue entregado a tiempo.

Por lo tanto, pasamos de las palabras en teoría a algo más palpable. No sólo digo que me considero muy organizado, sino que doy ejemplos de cómo esto me ha ayudado a mí o a mi equipo en casos prácticos.

 

Utilice, si es aplicable, estadísticas

Esto nos ayudará a ilustrar cómo superamos los obstáculos y logramos grandes resultados. Si las habilidades blandas nos han ayudado a enfrentarnos a los desafíos a lo largo de nuestras experiencias de vida, entonces la conclusión obvia son los resultados que se pueden demostrar con números. Debemos hacer que los números sean personales, mostrando orgullo por lo que hemos logrado.

 

El apoyo estadístico nos permite demostrar los logros en términos de hechos.

En situaciones de entrevistas de trabajo no debemos desviar la atención de nosotros mismos o de nuestro camino. Podemos decir que el equipo con el que trabajé vendió muy bien pero tenemos que destacar, es decir, además de que el equipo es un buen vendedor, sé que fui uno de los grandes responsables de eso. Cuando sea posible podemos demostrarlo con números, con informes, con cartas de recomendación. Podemos, por ejemplo, tener un gráfico o una tabla estadística donde nuestro nombre realmente se destaca del resto.

 

Responder de forma natural, clara y honesta

No debemos evitar mostrar nuestro verdadero ser cuando nos enfrentamos a cuestiones complicadas relacionadas, por ejemplo, con la petición de informar a los empleadores sobre los tiempos complicados que hemos tenido al tratar una tarea concreta o lo que consideramos nuestras debilidades.

Cuando hablamos de franqueza no debemos considerarla como algo negativo, sino que debemos demostrar cómo no dejamos que afecte a nuestro curso general:

  •  No deberíamos decir: “Soy una persona muy ansiosa y me molesta cuando tengo mucho trabajo. Podemos reemplazar eso con: “Aunque no soy la persona más pacífica del mundo, he estado aprendiendo a lidiar con el estrés inherente al trabajo de una manera más controlada”.

 

  • No deberíamos decir: “Soy terrible hablando inglés, no soy bueno en ello y no entiendo nada”. Reemplazar con: “Aunque hablar inglés no es mi punto fuerte, cada día me esfuerzo por aprender algo nuevo. Ya sea en películas, música o hablando con amigos”.

 

Hablando de esta manera no nos centramos en el problema, sino que enfatizamos la forma en que tratamos de resolverlo, en este tema podemos usar adverbios como:

  • Aunque;
  • Sin embargo;

Es decir, presentamos el problema y juntos la solución. Debemos asegurarnos de que nuestra respuesta refleje la forma en que trabajamos para superar esta dificultad. Si no somos organizados, si no somos brillantes en el trato con la gente, o si nos distraemos fácilmente, siempre podemos mostrar cómo estamos trabajando en esos puntos menos fuertes.

Prepararse para una entrevista de trabajo no significa ocultar nuestros puntos negativos y destacar sólo los positivos. Significa sobre todo ser nosotros mismos, para que la empresa entienda que hay una conexión entre sus necesidades y lo que podemos ofrecer como profesionales.

 

Adaptación al reclutador

Todos somos diferentes, también lo son los reclutadores. Están los más tranquilos y relajados, pero también los más formales y serios. Deberíamos tratar de identificar ese estilo rápidamente y adaptarnos a él.

 

Conociendo la compañía

A menudo enviamos varios currículums y terminamos no recordando todas las vacantes que solicitamos.

Hay reclutamientos que tardan mucho tiempo en contactar con los candidatos, con la esperanza de reunir más currículos para iniciar las entrevistas. Este retraso puede hacernos olvidar cuál es la posición.

Es muy importante poder descifrar el estilo de nuestro reclutador para adaptarse rápidamente a él.

Sin embargo, después de contactarnos, y antes de ir a la entrevista, debemos buscar más información sobre la empresa y el puesto en cuestión.

Mostrar que para nosotros no son cualquier compañía y no nos informamos o recordamos el puesto en cuestión traerá puntos negativos a nuestra actuación. Sin embargo, demostrar la apuesta tendrá exactamente el efecto positivo que queremos.

 

Habilidades técnicas – Habilidades personales

Las habilidades técnicas dependen de lo que hemos aprendido en el camino que nos llevó a la entrevista de trabajo. No debemos centrarnos sólo en las habilidades técnicas en cantidad, sino más bien en las que están fuertemente conectadas con las habilidades blandas que elegimos presentar, como la resistencia, el dinamismo, la creatividad o la persistencia.

Primero debemos seleccionar las habilidades a las que queremos referirnos, y que consideramos importantes en el papel por el que competiremos en la entrevista de trabajo

Si sabemos cómo usar Photoshop e Illustrator, por ejemplo, mostraremos cómo esa habilidad técnica nos ha ayudado a desarrollar nuestra creatividad a medida que creamos más contenido digital. Si sabemos programar, mostraremos cómo la noción de la importancia de esta competencia en el mercado se basaba en la persistencia, debido a la cierta complejidad informática que implicaba.

 

Lenguaje corporal

En artículos anteriores ya hemos mencionado la importancia de adoptar una posición adecuada a la situación en la que nos encontramos. Nuestro cuerpo, así como nuestra voz, representan una gran parte de la importancia de nuestro discurso.

Lo que estamos a punto de decir puede ser muy estructurado y positivo, pero:

  • si lo decimos con una voz temblorosa;
  • mirando hacia otro lado;
  • o con una postura corporal inadecuada;

No vamos a pasar por alto la idea de la confianza y la seguridad. En este artículo, hablamos de la importancia de la comunicación no verbal.

La forma en que nos comportamos, los gestos que hacemos y la postura que adoptamos son comunicación no verbal, es decir, todos nuestros miedos o inseguridades son evidentes.

En las entrevistas de trabajo, el tiempo para presentarse normalmente no es muy largo, por lo que debemos asegurarnos de que en el tiempo estipulado somos capaces de transmitir el mensaje que queremos, de forma segura y sin miedo a hablar en público.

 

Siempre debemos recordar eso:

“No hay una segunda oportunidad para la primera impresión.”

Por lo tanto, además de llegar a tiempo, debemos presentarnos con cuidado y cumplir con los requisitos de la compañía.

Debemos seguir algunas reglas de etiqueta para no correr el riesgo de transmitir una imagen descuidada o inadecuada.

Si somos entrenadores personales y vamos a una entrevista para trabajar en un gimnasio, puede que no justifique que vayamos en traje, al igual que si vamos a una entrevista para trabajar en un banco es totalmente inapropiado presentarnos con ropa demasiado informal o infantil.

Una buena presentación combinada con el conocimiento de las técnicas de oratoria será la clave para que nuestra entrevista de trabajo sea un éxito y, por consiguiente, el candidato contratado!

 

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