El miedo a comunicar a nuestra audiencia

Hemos hablado mucho sobre cómo exponernos en el escenario frente a un público o frente a las cámaras para promocionarnos o para promocionar nuestra compañía. Cada momento en que tenemos que destacarnos tiene un efecto de ansiedad y miedo, sobre todo el miedo a cometer un error o a hacernos un mal nombre. Por lo tanto, cuando tomamos la decisión de ponernos en este papel, en cierto modo también estamos enfrentando y luchando contra todos nuestros temores de hablar en público.

Todos estos temores son normales porque una presentación pública no es realmente una tarea sencilla, y como tal, es por eso que les traigo este artículo hoy!

Estar expuesto nos traerá una sensación de vulnerabilidad y estrés, pero una buena preparación nos hará más seguros de nuestra exitosa presentación pública.

Tipos de exposición

Todos sabemos que estos eventos en los que nos exponemos en el escenario pueden ser muy intimidantes. Por otro lado, exponerse en video o frente a una audiencia y compartir ideas con la comunidad online / offline significa tener muchos ojos sobre nosotros. Sin embargo, en ambos casos se nos pone a prueba:

  • Antes de la publicación de los artículos de texto o vídeo, podemos corregir y rehacer tantas veces como sea necesario hasta que consideremos el producto final como perfecto.
  • En la presentación pública se prevé un discurso más plausible de fallos o imprevistos, ya que es en directo.

Aquí podemos comparar nuestro papel con el de un actor, en las telenovelas cuando hay error u olvido del habla, simplemente cortan la escena y vuelven a empezar. En el teatro no hay tal fondo porque todo sucede en el momento, siendo susceptible de cambios o adaptaciones que no estaríamos contando.

En términos de permanecer en el “aire” los videos publicados en línea son para siempre. Como dicen “Una vez en Internet, para siempre en Internet”, sin embargo creo más en la premisa de “Una vez en Internet, para siempre en público”, porque podemos borrar nuestra publicación y ya no está en línea, sin embargo alguien puede haberla grabado o almacenado en su computadora o teléfono móvil. Mientras que en las presentaciones públicas nuestro discurso durará sólo lo que nosotros determinemos, cuando llegue al mundo virtual su existencia perdurará en el tiempo.

Por lo tanto, la primera gran tarea es preparar un discurso sólido que conozcamos bien y que nos permita, independientemente del nivel de nerviosismo, NO tener miedo de no saber qué decir.

 

Tipos de público

Un discurso improvisado puede resultar excelente en eventos informales como bodas, fiestas de cumpleaños, bautizos u otro tipo de eventos como cenas de empresa. En cualquier caso, todos estos eventos tienen lugar en un entorno más íntimo, donde nuestra conexión con algunas (o muchas) de las personas presentes en el evento ya existe.

En este tipo de acontecimientos en los que hablamos más desde el corazón, y que también son acontecimientos privados, mostramos un aspecto de nosotros mismos que no pertenece a la esfera pública, sino más bien sentimientos más personales que a menudo sólo pueden ser comprendidos por miembros de la familia o grupos de amigos.

Por otro lado, la situación cambia cuando nos ponemos delante de una cámara para nuestra autopromoción o para promocionar nuestra empresa o la empresa para la que trabajamos.

La situación también cambia cuando nos paramos frente a un público y hablamos con un gran grupo de extraños (algunos de ellos pueden incluso estar juzgando nuestra actuación como jurado si se trata de un concurso).

El miedo a hablar en público es perfectamente normal, sin embargo seguir algunos consejos nos hará sentir mucho más seguros.

Estas situaciones en sí mismas ya causan una enorme ansiedad y miedo debido al factor de la ignorancia de la naturaleza del encuadre de los acontecimientos:

 

Todos estos “si” y “si” sólo nos harán más ansiosos y menos capaces de enfrentar el miedo a hablar en público.

 

La importancia del entrenamiento

La preparación es la clave del éxito.

Todos nosotros siempre en nuestras vidas pensamos que podíamos hacer perfectamente algo por nosotros mismos en casa para no recurrir a los servicios. Ya sea cortándose el pelo, cambiando un grifo o pintando paredes. Sin embargo, sabemos perfectamente que con ayuda profesional las cosas se habrían hecho mucho mejor y estaríamos más seguros.

Ser seguido por un consultor de comunicaciones puede ser una gran manera de asegurarse de que usted obtiene una gran actuación en el escenario o frente a las cámaras. Sin embargo, incluso trabajando con un especialista en comunicaciones, es necesario practicar.

 

¿Cómo hacerlo?

Aunque nuestra familia o amigos son los más receptivos a nuestro discurso antes de presentarlo en público, su opinión no siempre será la más acertada ya que no podemos confiar en la imparcialidad cuando hay sentimientos encontrados.

Sin embargo, podemos ser nuestros propios tasadores.

  • Grabémonos haciendo el discurso planeado;
  • Actualmente todos los teléfonos inteligentes tienen esa característica. Esa grabación nos permitirá:
  • Para entender el comportamiento básico no verbal;
  • Entender si el tono de voz es apropiado o si necesitamos hacer ajustes; y nuestro tono de voz.

Analizando nuestro rendimiento podremos detectar todos los puntos que podemos mejorar, ya sea en términos de habla, tono de voz o expresión corporal.

 

Siempre podemos hacer varias grabaciones, adaptaciones y ajustes hasta llegar al punto deseado. Una vez que nos demos cuenta de que estos dos puntos se ajustan en la forma en que hemos idealizado, podemos centrarnos aún más en el contenido del discurso y hacer algunas mejoras finales, que nos darán aún más seguridad en el escenario. Cuanto más entrenamiento, mejor.

Aunque el contenido presentado es sumamente importante, debemos recordar que nuestro lenguaje corporal (la forma en que nos comunicamos de manera no verbal), junto con nuestro tono de voz representan alrededor del 93% de nuestra comunicación y como tal es obviamente útil grabarnos y ser nuestros propios evaluadores en estos parámetros.

Cuando lleguemos a la parte de la comunicación verbal, el discurso, por así decirlo, recuerde la importancia de los portadores del mensaje, usando primero la regla de las 3 partes. También podemos mostrar nuestro guión a dos o tres personas diferentes, especialmente a alguien en el área de la comunicación estratégica que sepa cómo atraer a una audiencia con su mensaje.

 

Al grabar nuestro discurso podremos tener una idea perfecta de lo que podemos mejorar para lograr el éxito y enfrentar el temor de hablar en público.

Dicho esto, lo más importante es recordar que hay que mantener la calma, porque la ansiedad sólo lleva al olvido y al consiguiente aumento del estrés. Debemos aprovechar este momento en el escenario para promocionarnos de la mejor manera, porque la visibilidad y la exposición que tendremos puede ser excelente para futuros proyectos. Sabemos que esta visibilidad por un lado es buena, pero por otro lado es aterradora, así que estar seguros de nosotros mismos y totalmente preparados es el verdadero secreto del éxito!

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